Entrevista
¿En Chile la sostenibilidad de la palta es reciente o su cultivo lo fue desde los comienzos? En Chile la producción de palta ha sido sostenible y resiliente desde sus orígenes. Y no solo la palta, sino toda la producción de alimentos. La “Persea americana Mill” (palta Hass) fue traída a Chile desde California el año 1949. En el Huerto California, comuna de Quillota, aún es posible ver y tocar esos árboles de 75 años y, además, disfrutar de sus frutos. Desde enton- ces, los bosques de paltos chilenos han enfrentado numerosas sequías, y sus productores han debido sobrellevar la situación aplicando tecnología de punta, como el riego tecnificado, lo cual requirió de ingeniería hidráulica, agronómica, informática, geología y geografía, como disciplinas inte- gradas y cooperantes entre sí, para innovar y lograr buenos resultados en suelos áridos, semiáridos o con otras dificultades. Sin embargo, el dilema persiste: un cultivo exitoso es altamente dependiente de un recurso escaso como el agua. Aquella afirmación nos lleva a preguntas como: ¿Qué alimento para ser exitoso no depende del agua? ¿El agua es cada vez más escasa o es un problema de gestionar bien lo que está disponible? ¿Por qué la discusión pública en Chile ha puesto el foco en la palta y no en la cantidad de agua -muy superior- que se gasta, por ejemplo, en producir bebidas alcohólicas y de fantasía? ¿Es lógico cuestionar un producto que aporta grandes beneficios alimenticios y de salud y no hacerlo con otros que generan graves problemas sociales? El centro de la discusión debiera ser la correcta gestión del agua, y en la producción agrícola el objetivo es, precisamente, lograr una buena fruta o verdura con eficiencia en el uso de recursos como el agua y el suelo. El dilema sobre nuestros recursos hídricos lleva décadas en análisis, discusiones políticas y técnicas. El dilema es que hemos cruzado varios gobiernos y la dispersión de servicios y recursos financieros en el aparataje fiscal sigue siendo el mismo y sin soluciones. La cantidad de seminarios y talleres en al menos veinte años
Elir Rojas junto a uno de los viejos ejemplares de “Persea americana Mill” traído a Chile desde California en 1949.
no muestran que las conclusiones o soluciones planteadas se apliquen. En consecuencia, tenemos un dilema político, de voluntad de aplicar soluciones y reducir la “burocracia del agua” que, paradoja mediante, nos tiene ahogados con tierra. Los proyectos de embalses, plantas des- alinizadoras, medición de volúmenes de agua en acuíferos, reutilización de aguas siguen estancados. Tecnología sobra, es cosa de preguntarse de dónde obtiene agua la tripulación de una estación espacial, para tener una referencia de escala de sistemas complejos para producir agua. Agua tenemos, también la tecnología y especialmente dotaciones de profe- sionales y técnicos para implementar soluciones a la brevedad. Tú promueves y te has involucrado con decisión en el incremento de las áreas silvestres protegidas en el entorno de los bosques de palta Hass. ¿Por qué es importante? El estudio que realizamos con CAZALAC (escanear QR) nos permitió descubrir y verificar una relación positiva entre el bosque de paltos y la fauna y avifauna que habita en esos sectores, especialmente por la ubica- ción en zonas semiáridas con sequía. El bosque de paltos aporta humedad, agua, alimento (la palta), regenera y recupera suelos degradados y también
protección a dicha fauna, ya que cada productor establece procedimientos para sus trabajadores ante la presencia de algún animal silvestre. A la fecha, está verificada la presencia de pumas, zorros, águilas, tucúqueres, yakas y otras especies nativas protegidas al interior del bosque de paltos como en su entorno, comiendo paltas, bebiendo agua o instalando madrigueras y nidos. Durante cinco años se han monitoreado los hábitats en el entorno inmediato de los cultivos de paltos e instalado “cámaras trampa” que tienen un registro visual que nos muestra una fauna sana y, sobre todo, protegida. En consecuencia, establecer “áreas silvestres protegidas privadas” en el entorno de los cultivos de paltos constituye una acción de conservación y preservación efectiva, de acuerdo a los tratados internacionales vigentes y de la propia legislación nacional (Ley Nº 20.930). Por otro lado, también varios productores de paltos han comenzado a definir sus áreas de protección, en algunos casos con cientos de hectá- reas de bosque nativo esclerófilo y formaciones xerofíticas, siguiendo las recomendaciones y conclusiones del estudio. La sustentabilidad en este caso ha sido recibida y aplicada por los pro- ductores del Comité de Palta Hass de
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