incremento del consumo interno per cápita en la propia Colombia: de menos de 2 kg/año hace una década a más de 3.5 kg/año en 2024, y sigue en aumento, según datos del Ministerio de Agricultura del país cafetero. Esto porque las clases medias y altas urbanas, impulsadas por tendencias saludables, han adoptado a la palta como ingrediente regular de sus dietas. Asimismo, en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali, la fruta se encuentra en casi todos los hogares, restaurantes y supermercados. El arribo a Chile “fue un proceso en el que enviamos primero un contenedor de prueba; la verdad (la experiencia) fue súper buena”, dice Ospina. “Gustó demasiado, nos dicen los chilenos, y los reportes de calidad indican que es un aguacate muy parecido al de Chile o de México”. El acercamiento entre Colombia y Chile de 2022 fue clave, ya que ese año ante el déficit de la producción local, Colombia proveyó el producto faltante, activando un mecanismo de complementariedad y crecimiento en los consumos diversificados. Este crecimiento no ha sido accidental, sino que responde a una combinación de factores, como la apertura de los mercados, los tratados de libre comercio, las inversiones privadas, los avances tecnológicos en cultivo y logística y, sobre todo, la creciente valorización del producto en el mercado global. ¿CON VALOR AGREGADO?
expansión inicial: crecer en mercados que ya la conocen, pero donde aún hay margen para aumentar su consumo. ¿Es posible seguir ganando espacio en destinos como Estados Unidos, Europa o Asia? Desde la industria plantean que sí, pero la estrategia, dicen, será tan importante como la fruta misma. “Mercados como Estados Unidos, Europa y Asia aún están en expansión, y existe mayor posibilidad de que cada uno ellos consuma más palta”, dice Francisco Contardo-Sfeir, quien en mayo de este año fue nombrado presidente del Comité de Paltas de Chile, el gremio que representa a los productores y comercializadores del país austral. Contardo-Sfeir, ingeniero comercial con amplia trayectoria en la industria, revela que en el Congreso Mundial del año 2023, en distintas conversaciones entre los líderes gremiales se planteó el objetivo –sin línea de tiempo– de alcanzar un consumo per cápita de 10 kg. “Ojalá que todos hiciéramos nuestros propios trabajos en términos de mercado interno”, dice el dirigente. “Si uno se enfoca de esta forma, se verá que en todos los mercados toda- vía hay oportunidades y el mundo no deja de crecer en consumo de palta”. ¿Dónde están las nuevas opor- tunidades? Tomando en cuenta el momento de popularidad que vive la palta, podemos hablar de nichos: como “superalimento”, en cosmética, o ligada a estilos de vida como el veganismo o el fitness . “Las oportuni- dades están”, subraya Contardo-Sfeir. “La palta es catalogada como un superalimento acá y en todo el mundo. De hecho, es sugerida en muchos
tipos de dietas; la dieta mediterránea sí o sí debe tener palta, y hay otros tipos de dietas, formas de consumo o ámbitos del wellness donde es bastante utilizada”. Por Colombia, Ospina plantea que hay un camino interesante por el lado de los aceites. “El de Colombia está catalogado como el aguacate que me- jor sirve para la extracción de aceites. Entonces, el aguacate colombiano tiene una muy buena oportunidad en el valor agregado. En Colombia en este momento hay 17 plantas productivas de valor agregado en aguacate. En la parte cosmética, al convertirse en aceite, puede ser un producto base para muchas cosas”. Desde el Perú, el enfoque es dife- rente, al menos en la mirada de José Antonio Gómez Bazán, director de empresas y fundador de Agrovalue. “Hasta donde yo entiendo el mercado, el consumidor lo que más valora es el producto fresco. Y eso no lo digo yo, lo dice el consumidor cuando saca su billetera y paga”. Gómez Bazán tiene una larga expe- riencia que incluyen cargos como CEO de Camposol, vicepresidente en la Co- misión Peruana de la Palta, director de la Organización Mundial del Aguacate, y miembro del consejo en la Asocia- ción Internacional de Productores de Frutas Frescas (IFPA). “Después del producto fresco, está el producto congelado. Casi todos los restaurantes de Estados Unidos venden palta congelada. ¿Por qué? Porque es más práctica, no se bota a la basura si es que no se consume y, finalmente, en una ensalada el consumidor no se da cuenta si una palta congelada es fresca
La palta sudamericana enfrenta hoy un desafío distinto al de sus años de
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